Esplendor

En un reportaje que Carlos Trillo y Guillermo Saccomano le hicieron a Alberto Breccia a principios de los años ochenta, el dibujante hace un recorrido por su carrera comentando en buena parte algunos altibajos inherentes a su actividad. Allí cuenta que a poco de haberse casado, en un momento en el que había alcanzado una cierta estabilidad con el oficio, en la editorial Lainez le quitan una historieta por enterarse de que él estaba trabajando para otro editor. Este hecho lo pone en una situación de muchas dificultades económicas, explica que tuvieron que arreglárselas con muy poco y que apenas les alcanzaba para comprar un litro de leche y un alfajor por día para él y su esposa. Ante la repregunta de Trillo “¿Por qué un alfajor y no fideos, por ejemplo?” Breccia responde: “Porque los alfajores me gustan y aun en la miseria hay que mantener cierto esplendor.”

El pueblo que se quemó dos veces

Quemú Quemú, provincia de La Pampa, Argentina, es una pequeña localidad distante a ciento treinta kilómetros de la capital provincial y quinientos sesenta de la nacional, casi en el confín de la pampa húmeda y que tiene algo bastante más llamativo que su nombre. Un poco alejado del casco urbano, a unos cientos de metros de la entrada al pueblo por la ruta provincial número 1, se halla erguido solitariamente un monumento a John Fitzgerald Kennedy, sí, al presidente norteamericano asesinado en 1963.  La estructura de cuarenta metros de altura incluye la figura de dos triángulos, uno recortado sobre el cuerpo del monumento de forma vertical y otro como parte de la estructura atravesándolo de forma horizontal, y lo primero y último que pareciera sugerir es la pregunta de qué hace ahí.
Desde el aire en la parte superior se lee “AVE MARIA”.

Los ojos bien cerrados

En el documental Stanley Kubrick: A Life in Pictures, la viuda del director, Christiane, cuenta que éste tenía una obsesión con el tema del matrimonio y la felicidad conyugal, teniendo la idea de hacer una película sobre ello desde siempre. Cada vez que algún amigo suyo se divorciaba el bueno de Stanley renovaba sus ganas y volvía al tema discutiendo largamente sobre el mismo. Lo abordó finalmente cuando consiguió adaptar el cuento Relato soñado, de Arthur Schnitzler, en 1999 realizando la película Ojos bien cerrados (Eyes Wide Shut), esa anécdota siempre me fue útil para justificar que el tema de la película no es otro que el matrimonio, y que pese a las diversas lecturas posibles pienso que todo en la trama apunta a la vida conyugal y su naturaleza, que todas esas capas simbólicas que tiene no son más que las vueltas de un espiral que tiene a la pareja en su centro que sólo podría apreciarse con los ojos bien abiertos.  

Le bassin aux nymphéas

Los nenúfares es una serie de cuadros que el pintor impresionista Claude Monet desarrolló a partir de 1890. En una casa de Giverny, Normandía, que primero alquiló y después compró, Monet diseño y cultivó un inmenso jardín de plantas y flores exóticas con un estanque rodeado de sauces que le sirvió de referencia, modelo e inspiración para sus pinturas durante cuarenta años, empleó a un jardinero que lo cuidaba diariamente e hizo construir sobre el estanque un puente de estilo japonés también muchas veces retratado. La casa, el jardín, el puente y el estanque aún siguen vivos y reciben visitas.

Space Beach

Cada vez que leo o escucho algo relacionado con playas artificiales cerradas, como el caso de la célebre Ocean Dome en Japón, tengo un reflejo de espanto. Jamás vi una ni de lejos por lo tanto entiendo que es una reacción conservadora ante la idea pretenciosa de querer replicar algo de tal magnitud natural. Luego del espanto hago un vínculo fantacientífico inmediato imaginando el uso del sistema en una potencial conquista espacial y la idea de que el desarraigo planetario sanaría creando reproducciones de lo que era grato en el lugar de origen. Después me entero del detalle de que la arena está hecha de polvo de mármol para evitar que se pegue al cuerpo y me vuelvo a horrorizar.

Definición

Hace algunos años asistí a una charla pública de historietistas de Israel y Argentina en la Feria del Libro de Buenos Aires. Una de las participantes era la autora israelí Rutu Modan quien en un momento, respondiendo a no me acuerdo qué pregunta, explica que para ella dibujar es como observar el mundo pero mucho más despacio. Como cualquier definición ésta no es excluyente de otras, sin embargo, me dio la impresión de ser altamente certera.